La memoria virtual (virtual memory) da a cada proceso la ilusión de tener su propio bloque privado y contiguo de direcciones de memoria (desde 0 hasta un máximo grande), sin importar cuánta RAM física exista realmente ni dónde residan de verdad los datos. El OS y la MMU (Memory Management Unit) de la CPU traducen estas direcciones virtuales a direcciones físicas sobre la marcha.
